Me encantaría saber como acaba esta historia, me gustaría estar con vos la próxima vez que lo veas. Nunca me habían contado momento, mirada, más dulce.
Entre sentimientos confusos como los de un niño que no se decide que color de paleta quiere estabas abrumada sin saber mucho para que lado mirar. Venías de un cuento medio amargo de esos que ya hieren cuando lo queres agarrar, me venías contando que tus ojos ya no brillaban pues habían perdido la confianza para hacerlo, te venía diciendo que él no te merecía pero me decías que no sabias que sentir, querías ser feliz.
Como si eso fuese poco, un 28 de marzo de un año bastante raro te "encontraste" con un chico demasiado parecido a vos, como si hubiese sido a propósito cruzaron miradas, o mejor dicho, sonrisas y me gusta imaginarme en silencio la cara de nena enamorada que pusiste cuando te miró fijo sonrojandote.
Entonces fue como si el tiempo se parase y el alma del mundo surgiese con toda su fuerza ante vos. Cuando viste sus ojos negros, sus labios indecisos entre una sonrisa y el silencio, entendiste la parte más importante y más sabía del lenguaje que todo el mundo hablaba y que todas las personas de la tierra eran capaces de entender en sus corazones. Los labios finalmente decidieron ofrecer una sonrisa, aquello era una señal, la señal que esperaste sin saberlo durante tanto tiempo. Allí estaba el puro lenguaje del mundo, sin explicaciones, porque el universo no necesita explicaciones para continuar su camino en el mundo sin fin.
Por lo que pude sentir, el momento se heló haciéndolo tan frío, tan mágico, que hacía calor.
Porque a veces para siempre es sólo un segundo y sólo eso se necesita. Él tan elegante tan beatle tan vos estaba en esa plaza de calle Córdoba paseando su perro. No te alcanzó el tiempo para dirigirle un tímido hola, pero sinceramente creo que no te hubiera alcanzado aunque hubieses tenido todo el tiempo del mundo.
Cuando estas personas se cruzan, y sus ojos se encuentran, todo el pasado y todo el futuro pierde su importancia por completo, y solo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas las cosas bajo el sol fueron escritas por la misma mano.
Empezaba el otoño y empezó una historia nueva. Sos un cuento de hadas, volviste a buscarlo todos los días a esa hora lo esperas ver, entre la multitud, tan arregladito como la última vez. Aunque no le puedas decir nada, aunque no te animes a mirarlo a los ojos, solo lo esperas. Como si la ilusión de que algún día lo vas a volver a ver te alimentara.
No me animo a inferir como va a terminar esta historia, pues recién comienza..
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| Se ama por que se ama. No hay ninguna razón para amar. Yo te amo, porque todo el Universo conspiró para que yo llegara hasta ti. |

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