viernes, 8 de marzo de 2013

vivir entre sueños


Por primera vez fui un súper espía, mi posición databa en alguna playa desierta del oriente medio, aun sin saber el motivo me desperté esa mañana con un dolor fuerte en la pierna izquierda, había indicios de una terrible pelea de la noche anteríor. Por suerte no había perdido ni mi localizador ni mi radio. Hacia mucho estábamos en guerra, si mal no recuerdo mi último momento en casa fue esa navidad del 2045, sólo con mis tíos, mi familia más cercana, y la silla vacía de mi abuela. Aunque lo más probable es que ese recuerdo sea una mera ilusión y nunca haya tenido lugar, o por lo menos no en la realidad. Puede ser también que la mañana del veinticuatro de diciembre me hayan reclutado sin pedirme opinión alguna mandadome al frente de batalla de una guerra sin principio ni fin, una guerra que se pelea sin armas de fuego, sino con inteligencia. 
Hasta muy posiblemente me haya olvidado de cómo hablar mi lengua materna, el fines. Porque en mi sueño, yo soy nativo de Finlandia.  Hacia mucho tiempo sólo hablaba con Iránies, entre señas, antes de acabarlos. Posiblemente también hubiésemos sido amigos en otro momento, pero las condiciones nos exigían hostilidad y nos vimos una sola vez cara a cara. 

"Nos toco en suerte vivíir en una época extraña" 
Sólo conservaba en el bolsillo una foto de la chica que me gustaba cuando estaba en la universidad, definitivamente el deseo de pedirle que mire las estrellas conmigo era lo que me mantenía con ganas de seguir, y por qué no invitarla a salir cuando por fin llegue a casa?
Amanecía, en las dos realidades el sol se iba poniendo, todo se empezó a nublar aunque no estaba seguro de querer salir de esa cueva en la playa pero el destino tiene sus propias cartas y poco se le puede hacer. Solo cabe la esperanza de esta noche ir a dormir temprano para poder seguir contemplando esa foto que me dejaba, que me deja, sin palabras.

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